Publicado 23 de enero de 2026 en #MKArq por Blog MK


Este proyecto de diseño interior en Mar del Plata, ubicado en el barrio Providencia, surge a partir de una decisión radical: demoler casi por completo el espacio original y volver a proyectarlo desde cero. Para Stefano Rolla y Laura Signorelli —arquitectos y autores del proyecto— fue también una experiencia particular: por primera vez diseñaron su propia casa, sin intermediarios, pensando en su rutina familiar, el uso real del espacio y la luz como materia prima.
El edificio, de los años 70, ofrecía condiciones clave: una planta flexible, un solo muro estructural y una posición en esquina que abre el departamento hacia las copas de los árboles. Esa relación directa con el exterior permitió liberar la planta y configurar un espacio continuo donde living, comedor y cocina funcionan como un solo ambiente.

La selección de materiales se desarrolló junto a MK, entendiendo que cada superficie debía responder tanto a lo estético como al uso cotidiano. Pisos vinílicos, porcelanatos, revestimientos, sanitarios y griferías se eligieron buscando continuidad visual, durabilidad y buen desempeño técnico, especialmente considerando la incorporación de film radiante, que definió la elección del pavimento.
En los baños, la materialidad introduce contrastes precisos: en el principal, un revestimiento con brillo aporta luminosidad en un recinto sin ventana; en el baño de visitas, el espejo, la grifería muro negra y un lavamanos MK con borde ondulado se potencia con iluminación puntual, proyectando sombras y textura como parte del diseño. Y el baño principal no se queda atrás; el bidet, la columna de ducha, la grifería y el secatoallas le dan un tono de equilibro a lo claro del espacio.
Gran parte del mobiliario fue diseñado a medida. Bancas integradas, muebles curvos y soluciones de guardado ocultas optimizan el espacio sin recargarlo, mientras que las curvas en muros y muebles suavizan los recorridos y amplían visualmente zonas como el acceso y los baños.

El color no aparece como decoración, sino como una herramienta de diseño. La cocina se define por un verde profundo y mate, elegido a partir de un objeto icónico del diseño italiano: la rana de Enzo Mari. Desde ahí, el color se ajusta con precisión, probando tonos y niveles de brillo hasta lograr una presencia fuerte pero equilibrada.
El resto del departamento se mantiene en una base clara y neutra, permitiendo que el color tenga protagonismo sin saturar. Las terminaciones mate refuerzan una atmósfera más calmada y coherente con la luz natural.

La técnica se integra de forma silenciosa: film radiante, ventanas termopanel con ruptura de puente térmico y una cuidada coordinación de materiales aseguran confort durante todo el año. Cada decisión técnica se traduce en soluciones espaciales que se ven bien y se viven mejor.
Este proyecto de diseño interior en Mar del Plata destaca por su visión integral del habitar.
Mar del Plata nace desde la vida cotidiana. Un proyecto pensado para cocinar, reunirse y compartir, donde arquitectura, interiorismo y materialidad se articulan para acompañar el uso real del espacio y el paso del tiempo.